La balanza comercial española vive una de sus mejores etapas

Escrito por lamanozurda 22-05-2017 en Prácticas. Comentarios (0)

La balanza comercial es uno de los indicadores que mejor refleja el comercio exterior de un territorio cualquiera. Por ello, calculando la diferencia entre exportaciones e importaciones durante un periodo de tiempo se puede ver si el territorio analizado tiene un superávit comercial (cuando son mayores las exportaciones, es decir, lo que se vende al exterior) o por el contrario se encuentra en situación de déficit comercial (compra más de lo que vende, por lo tanto, son mayores las importaciones).

En cuanto a España, se puede decir que históricamente ha sido un país en déficit comercial puesto que desde 1990 siempre ha tenido más importaciones que exportaciones. Pero basta con analizar la situación que ha vivido la balanza comercial española desde el inicio de la crisis económica (2007) hasta la actualidad para comprobar cuál es la situación que viven las arcas españolas en cuanto a la diferencia entre exportaciones e importaciones.

Así de este modo se puede ver que en 2007 el Estado español tuvo una etapa de enorme déficit puesto que compró bienes por más de 100.000 millones de euros de los que vendió (285.083’3 millones en importaciones por 185.023’2 en exportaciones). Esto hace indicar que el saldo de la balanza comercial fue un indicador más del grave momento por el que iba a pasar España.

Sin embargo, desde entonces este saldo ha ido mejorando con los años encontrando un gran descenso en 2009 cuando el Estado recibió 159.889’6 millones por los 206.116’2 que gastó, es decir, un total de -46.226,6 lo que suponía casi la mitad que en 2008 (-94.159’9 millones de euros de saldo comercial). Esta situación estuvo reforzada en la anterior crisis comentada, puesto que debido a la mala época financiera el Estado compró menos bienes y pudo reducir el saldo.

A partir de entonces la balanza comercial española ha ido intercalando años de subidas y bajadas, siempre en déficit. La situación empeoró en 2010 (-53.171’6 millones), pero seguidamente vivió tres aumentos continuados en 2011 (-47.910’3), 2012 (-31.831,0) y 2013 (-15.955’4) debido a la entrada del nuevo gobierno en el Estado español y con él a las políticas de austeridad económica como bien reflejan los datos de importaciones (siempre en descenso salvo en 2011) y los de exportaciones (siempre en aumento, destacando los más de 30.000 millones recibidos en 2011 respecto a 2010, factor que desde entonces se ha conseguido mantener en buenas cifras financieras).

Por último 2014 y 2015 significaron años de empeoramiento en la balanza puesto que el saldo disminuyó hasta los más de 24.000 y 26.000 millones, respectivamente. Sin embargo, contando con los últimos datos contabilizados hasta la fecha, es decir, la balanza de 2016 que se sitúa en un saldo por encima de los -20.000 millones, se puede decir que la situación comercial española en cuanto a exportaciones e importaciones ha mejorado considerablemente desde el inicio de la crisis.

En conclusión, 2007 significó el inicio de la crisis financiera, pero también el peor año de la balanza comercial española y aunque la propia crisis ayudó a que el saldo entre exportaciones e importaciones se redujese con un descenso de los gastos y un aumento del dinero recibido, la gran mejoría de la balanza llegó a partir de 2011 y que deja a día de hoy al país en un saldo de -19.754’2 millones de euros, es decir, casi un aumento de 80.000 puntos respecto a nueve años atrás.