La Mano Zurda

Análisis estadísticas de incendios forestales por comunidades autónomas en 2014: el caso de la Comunidad de Madrid

Los incendios forestales son uno de los fenómenos que suponen mayor pérdida medioambiental en España. Cada año cientos de incendios son ocasionados en los bosques y zonas forestales del país, bien por efectos naturales, bien por el daño que produce la actividad humana en el ecosistema, provocando que el nivel de flora y fauna disminuya considerablemente.

He tomado como referencia el indicador de incendios forestales por comunidad autónoma (2014) disponible en el Anuario Estadístico de España 2016 para analizar el número de incendios y conatos (menos de una hectárea) que se producen en cada región del país y la superficie forestal afectada. Además, centrándome en la Comunidad de Madrid, he ampliado la información con los datos aportados por los gobiernos de Ignacio González (2014) y de Cristina Cifuentes (2015 y 2016) sobre este fenómeno.

Comenzando por el número de incendios, conatos y superficie afectada, dentro de España Andalucía es la comunidad con mayor número de hectáreas de zonas forestales leñosas que se perdieron en 2014 (7.362,2 sobre 39.523 del total del país) y Extremadura la región más perjudicada en cuanto a forestal herbácea (2.564,2 hectáreas sobre 7.198,2 del total). Sin embargo, estas dos comunidades no coinciden con aquellas que más incendios (Asturias con 626) y conatos (Galicia con 1.004) sufrieron durante aquel año. Estos factores deberían ser de especial atención puesto que el fenómeno es mayor en las zonas norte de España, mientras que el daño se da en mayor cantidad en el sur peninsular. Esto se podría explicar mediante los medios utilizados para la extinción de incendios por los distintas autonomías o por la previa preparación ante estos fenómenos que se producen con mayor frecuencia en verano y por lo tanto, con mayor potencia en el sur que en el norte.

En cuanto a la Comunidad de Madrid, se produjeron 66 incendios en 2014, 296 conatos y fueron afectadas 57,1 hectáreas leñosas y 305,9 herbáceas. Un número bastante inferior a la media española y que tiene una representación del 43,4% de los incendios en negligencias humanas, mientras que un 39,2% fueron intencionados (2015). Estos últimos suponen la gran lacra humana que se intenta aprovechar de estos fenómenos para quemar hectáreas que posteriormente serán fruto de beneficios e intereses privados.

Por último, comentar la partida monetaria que la Comunidad de Madrid ha destinado a la prevención de incendios forestales. Una suma que, durante el gobierno de Ignacio González se instauró en los 38 millones de euros y que Cristina Cifuentes, tanto en 2015 como en 2016, ha mantenido cercana.

Todo esto supone, en mi opinión, un indicador de que en cuanto a la Comunidad de Madrid se trata, el número de incendios forestales es bajo y las medidas para erradicar estos son considerables no teniendo que destacar ningún suceso de gran magnitud desde hace varios años, pese a las altas temperaturas que vive la región en verano (de junio a septiembre), siendo todos los fenómenos conatos, es decir, las pérdidas supusieron menos de una hectárea. Este hecho se soporta, además de en la base monetaria, en el personal forestal que trabaja para la comunidad, la flota de vehículos (bomberos y Guardia Civil) que colaboran y la labor de prevención que se realiza antes de la temporada alta de incendios.


Comentarios

No hay ningún comentario

Añadir un Comentario: